Este temporizador hace una cuenta regresiva desde el tiempo que elijas hasta cero y te avisa con una alarma. Puedes usar los botones de tiempos rápidos o escribir tus propios minutos. Es gratis, no necesita registro y funciona en el celular, la tableta o la computadora.
Los botones de tiempos rápidos cubren lo más común; si necesitas algo distinto, como 17 o 45 minutos, escríbelo en el campo de minutos personalizados. Pulsa Iniciar y el conteo empieza de inmediato. Con Pausar detienes el tiempo sin perderlo, y con Reiniciar vuelves al punto de partida. La barra espaciadora, la R y la F te ahorran clics si estás en la computadora.
Cuando la cuenta llega a cero suena la alarma, pero el contador no se queda congelado: empieza a contar hacia arriba y lo marca como tiempo extra. Es útil en presentaciones, exposiciones escolares o turnos de palabra en una junta, porque muestra con claridad cuánto se excedió alguien. También sirve en la cocina, para saber cuánto tiempo de más lleva algo en el horno mientras atendías otra cosa.
Con la tecla F o el botón de pantalla completa, los números ocupan toda la pantalla y se leen desde el fondo de un salón. Los maestros lo usan durante exámenes y dinámicas de grupo; los entrenadores, en circuitos de ejercicio; y quienes moderan eventos, para que cada ponente vea cuánto le queda sin necesidad de hacer señas.
Si lo proyectas desde una laptop, desactiva la suspensión de pantalla antes de empezar.
Sí. Escribe los minutos totales en el campo personalizado, por ejemplo 90 para una hora y media o 120 para dos horas. El temporizador mostrará las horas, minutos y segundos restantes mientras avanza.
Sí. Pulsa Pausar o la barra espaciadora y el tiempo se detiene exactamente donde estaba. Cuando vuelvas, pulsa Reanudar y continúa desde ese punto, sin perder segundos.
Pulsa Reiniciar o la tecla R. El contador vuelve al tiempo que habías elegido y la alarma deja de sonar. Si quieres repetir la misma cuenta, solo pulsa Iniciar otra vez.
Puedes abrir la página en dos pestañas y poner un tiempo distinto en cada una. Cada pestaña lleva su propio conteo y su propia alarma, siempre que ambas se queden abiertas.